Síndrome de Burnout en madres

“la madre perfecta no grita, no se desespera, no pierde la cordura y, sobre todo, no existe”

La ideología de la madre perfecta dejo de existir hace algunos años, sentirnos culpables por no ser perfectas no debería de ser un tema relevante. Es importante recordarnos todos los días que antes de ser madres somos mujeres, el estrés laboral, sumado al estrés de la casa, el marido y los hijos, realmente son una combinación que en cualquier momento nos hará estallar.

Pero, ¿Qué es el síndrome de Burnout, y en que afecta en mi vida?

El Síndrome de Burnout es una respuesta del organismo cuando ha estado sometido a un periodo de estrés intenso y prolongado, tanto desde el punto de vista físico como emocional. Es un problema común en las madres de hoy en día que trabajan y que además son madres, o bien, mujeres que se dedican de tiempo completo al hogar y los hijos.

El principal problema es que el Síndrome de Burnout provoca una serie de síntomas que se pueden confundir fácilmente con otras enfermedades. De hecho, causa síntomas psicosomáticos como dolores de cabeza recurrentes, insomnio, fatiga intensa y dificultades gastrointestinales. También se acompaña con algunos síntomas emocionales, como la ansiedad, depresión, irritabilidad y distanciamiento afectivo.

Esta afección va muy de la mano con la hiperpaternidad, la necesidad por sobreproteger a los hijos, ser la mamá perfecta y evitar el conflicto a toda costa. Ese afán por evitar que los niños cometan sus propios errores es muy desgastante para la madre.

Solución

Prioriza las tareas del día. Aprende a jerarquizar las tareas y prioriza aquellas que sean realmente importantes. Si al final del día no has hecho todo lo que tenías programado en tu agenda, no te agobies. No es necesario que seas una súper mamá.

Reserva unas horas solo para ti.

Tú también necesitas tiempo para ti, busca la manera de regalarte una o dos horas para hacer lo que te plazca. Leer, dormir, salir a tomar un café, o simplemente acostarte en el sofá a ver tu serie favorita.

Pide ayuda.

Un pequeño grito de auxilio no minimiza lo mucho que haces por tus hijos, dile a tu mamá, o busca alguna niñera que te ayude unos días a la semana, de esta manera tendrás menos carga y podrás ocupar tu tiempo en realizar actividades que también son importantes y que has dejado a un lado.

Asume un estilo de vida más sano

El estrés no solo es un problema emocional sino que también está determinado por tus hábitos de vida. Llevar una dieta sana, practicar actividad física y aprender técnicas de relajación te ayudará a evitar el estrés.

Vida social

Ser madre no es sinónimo de atadura, busca la manera de ver a tus amigas una vez por semana, organiza una cena con tu pareja, invita amigos a tu casa. Compartir momentos con las personas que queremos es increíblemente saludable para mantener un buen equilibrio emocional.

Paulina Martínez

Leave Your Reply